Lo que hoy haces a mano, que se haga solo.

Conectamos tu web con las herramientas que ya usas —email, WhatsApp, Google— para que las tareas repetidas dejen de comerte horas. Sin cambiar tu forma de trabajar y sin programas nuevos que aprender.

Si algo no merece la pena automatizarlo, te lo decimos. A veces la respuesta es una plantilla de email, y ya.

¿Te suena alguno?

Son los cuatro que más vemos en negocios de servicios. Casi siempre se montan en días, no en meses.

Pasas a mano cada consulta que llega

Del formulario al email, del email a la libreta o a una hoja. Y alguna se pierde por el camino.

Con la automatización: cada consulta te avisa al móvil, queda guardada en una hoja ordenada y el cliente recibe una respuesta al momento, aunque sea domingo.

Tus clientes están contentos, pero nadie deja reseña

Pedirla uno por uno da vergüenza y se olvida. Mientras, el de enfrente acumula estrellas.

Con la automatización: después de cada servicio sale un mensaje amable con el enlace directo a tu ficha de Google. Un toque, sin buscar nada.

Citas que se olvidan y huecos que se pierden

Alguien no viene, no avisa, y esa hora ya no la recuperas.

Con la automatización: recordatorio el día antes por email o WhatsApp, con opción de confirmar o cambiar la cita en un clic.

Respondes lo mismo veinte veces por semana

Horarios, precios, plazos, qué incluye. Siempre las mismas preguntas.

Con la automatización: un asistente en tu web que contesta usando solo tu información, avisa de que es un asistente y te pasa la conversación cuando no sabe algo.

Primero medimos, después montamos.

Miramos cómo trabajas hoy

Una llamada de 30 minutos, sin coste. Salimos sabiendo qué tarea te quita más horas.

Te decimos qué merece la pena

Qué automatizar, qué no, cuánto cuesta y cuánto mantenerlo al mes. Por escrito y cerrado.

Lo montamos y lo probamos

Con casos reales de tu negocio antes de encenderlo. Nada se activa sin tu visto bueno.

Lo dejamos funcionando y lo vigilamos

Si una herramienta cambia o algo falla, nos enteramos nosotros antes que tú.

Lo que conviene saber antes.

¿Tengo que cambiar de programas?

No. Conectamos lo que ya usas: tu email, WhatsApp Business, Google Calendar, tus hojas de cálculo. Tú sigues trabajando igual.

¿Qué pasa con los datos de mis clientes?

Usamos herramientas que cumplen el RGPD y actualizamos tu política de privacidad para que diga exactamente qué se hace con cada dato.

¿Y si el asistente contesta algo mal?

Solo responde con la información que tú apruebas, dice claramente que es un asistente y, ante la duda, te pasa la conversación. No inventa precios ni promete plazos.

¿Tiene gastos después?

Algunas herramientas tienen una cuota mensual pequeña. Te la decimos antes de empezar, con números, para que decidas si te compensa.

¿Qué es lo que más tiempo te quita?

Cuéntanoslo en dos líneas. Te respondemos en menos de 24 horas laborables con si merece la pena automatizarlo, y cómo.